H3N2

Supergripe H3N2 en Argentina: se acelera el plan de prevención ante la próxima ola

Las autoridades sanitarias de Argentina evalúan adelantar la campaña de vacunación antigripal 2026 para proteger a los grupos de riesgo frente al avance de la “supergripe” H3N2, causada por el subclado K de la influenza A. La vacuna vigente ofrece protección parcial contra formas graves, complementándose con el uso de oseltamivir en personas de riesgo.

Casos confirmados y expansión regional

Hasta ahora, los casos en Argentina se registraron en Buenos Aires, Santa Cruz y Neuquén, afectando tanto a niños como a adultos. Algunos pacientes presentaron neumonía y requirieron hospitalización, aunque todos evolucionaron favorablemente. La confirmación del subclado K se realizó mediante secuenciación genética en el Instituto Malbrán.

La expansión de esta variante no se limita al país: Ecuador, Colombia y Bolivia sumaron contagios, uniéndose a Perú, Chile y Brasil, lo que evidencia la rápida propagación regional. El subclado K presenta mayor transmisibilidad y reduce parcialmente la protección que brindan vacunas anteriores y la inmunidad adquirida por infecciones previas.

Medidas preventivas y tratamiento

Los especialistas recomiendan la vacunación como primera línea de defensa, especialmente para menores de 2 años, adultos mayores, embarazadas, personas con comorbilidades y personal de salud. Además, el oseltamivir (Tamiflu) se indica como tratamiento antiviral complementario en pacientes de riesgo, pudiendo reducir la gravedad y duración de la enfermedad.

Se aconseja reforzar medidas básicas de prevención: lavado frecuente de manos, ventilación de ambientes, uso de barbijo en personas con síntomas respiratorios y consulta médica temprana ante signos de alarma.

Características del subclado K

El subclado K no es un virus nuevo, sino una evolución del H3N2 convencional. Su principal diferencia radica en su capacidad de evasión inmunológica: cambios en la proteína de superficie le permiten esquivar parcialmente defensas previas y reducir la efectividad de vacunas anteriores.

La infección se manifiesta de forma abrupta y más intensa que un resfriado común, con síntomas cardinales como:

  • Fiebre alta: Temperaturas superiores a 39°C difíciles de controlar en las primeras 48 horas.
  • Postración extrema: Cansancio profundo que limita las actividades diarias.
  • Tos persistente: Generalmente seca, que puede causar dolor torácico.
  • Cefalea intensa: Dolor frontal y detrás de los ojos.

En niños se observa con mayor frecuencia síntomas digestivos, como dolor abdominal y vómitos, que pueden confundirse con gastroenteritis.

Señales de alarma y atención médica

Se recomienda acudir al servicio de salud ante la aparición de:

  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
  • Dolor o presión persistente en el pecho.
  • Confusión mental o mareos repentinos.

Especialistas advierten que la circulación de esta gripe se intensificará con el inicio del otoño, por lo que la vigilancia epidemiológica y la preparación anticipada son clave para reducir el impacto en la población.

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