Tras detectarse casos del subclado K de gripe H3N2 en Argentina, las autoridades sanitarias reforzaron la vigilancia epidemiológica y recordaron la importancia del uso de antivirales en personas de riesgo.
Alerta sanitaria por los primeros casos
La confirmación de tres casos del subclado K de la gripe H3N2 en Argentina encendió las alertas del sistema sanitario. Si bien hasta el momento no se registró un aumento significativo de cuadros graves, la aparición de esta variante volvió a poner en agenda la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado.
El último Boletín Epidemiológico Nacional destacó el rol del oseltamivir, un antiviral ya conocido, como complemento de la vacunación en determinados pacientes y siempre bajo indicación médica.

Qué se sabe sobre la variante H3N2 detectada en el país
La influenza A (H3N2) es uno de los subtipos de gripe históricamente asociados a cuadros más intensos, sobre todo en adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades preexistentes. Su alta capacidad de mutación explica la aparición periódica de nuevos subclados.
El subclado K, identificado genéticamente como J.2.4.1, comenzó a expandirse a nivel global desde agosto de 2025 y ya fue detectado en más de 30 países. En Argentina, la confirmación se realizó mediante secuenciación genómica en el Laboratorio Nacional de Referencia del INEI-ANLIS.
Los casos confirmados corresponden a dos adolescentes de Santa Cruz, uno de ellos con codetección de COVID-19, y a un niño de cinco años internado de manera preventiva en la Ciudad de Buenos Aires. Hasta el momento no se evidenció un aumento de internaciones en terapia intensiva ni de mortalidad, aunque los especialistas recomiendan mantener una vigilancia estrecha.
El rol del oseltamivir y cuándo se indica
El Ministerio de Salud recordó que el oseltamivir continúa siendo una herramienta terapéutica válida frente a la influenza, especialmente en personas con alto riesgo de complicaciones. El antiviral actúa inhibiendo la neuraminidasa, una enzima clave para la replicación del virus.
La evidencia disponible indica que su mayor eficacia se observa cuando el tratamiento se inicia dentro de las primeras 48 horas desde el comienzo de los síntomas. En esos casos, puede reducir la duración del cuadro, disminuir las complicaciones y, en pacientes internados, acortar el tiempo de hospitalización y el riesgo de mortalidad.
Los especialistas advierten que el medicamento no debe utilizarse de manera indiscriminada. El uso sin indicación médica puede favorecer la aparición de resistencia antiviral, lo que comprometería su efectividad futura. Durante 2024, el Instituto Malbrán no detectó un aumento de cepas resistentes en el país.
Síntomas, prevención y vacunación
La gripe H3N2 suele manifestarse de forma brusca, con fiebre alta, dolores musculares intensos, dolor de cabeza persistente y cansancio marcado. También pueden presentarse tos seca, dolor de garganta y congestión nasal. En niños y adultos mayores, en algunos casos aparecen vómitos o diarrea.
La transmisión ocurre principalmente a través de gotitas respiratorias y del contacto con superficies contaminadas, lo que favorece su rápida propagación en espacios cerrados.
Más allá del tratamiento, la vacunación antigripal anual sigue siendo la principal herramienta de prevención. Reduce el riesgo de cuadros graves, hospitalizaciones y muertes, incluso cuando no evita completamente la infección. Está especialmente indicada para personal de salud, embarazadas, niños pequeños, personas mayores de 65 años y pacientes con enfermedades crónicas.
Además, se recomiendan medidas básicas como el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes, evitar el contacto cercano con personas con síntomas y no automedicarse. Ante síntomas intensos o persistentes, la consulta médica temprana es clave para reducir complicaciones.
